CBD contra el dolor
Inhaltsverzeichnis
¿Cómo actúa el CBD contra el dolor agudo y crónico?
¿Qué tipos de dolores se pueden aliviar con CBD?
¿Es el CBD una alternativa a los analgésicos?
¿Qué tan rápido comienza el efecto analgésico del CBD?
¿Qué formas de administración de CBD son adecuadas para el dolor?
¿Qué estudios demuestran la eficacia del CBD contra el dolor?
¿Qué dosis de CBD es adecuada para el dolor?
¿Existen efectos secundarios al tomar CBD para el dolor?
¿Qué dicen los testimonios sobre el CBD para el dolor?
Conclusión
¿Cómo actúa el CBD contra el dolor agudo y crónico?
Cannabidiol (CBD), un cannabinoide no psicoactivo de la planta de cáñamo, muestra mecanismos prometedores tanto en el dolor agudo como en el crónico. El efecto analgésico se basa en una combinación de efectos antiinflamatorios, neuroprotectores y moduladores sobre el sistema endocannabinoide y otros sistemas corporales que median el dolor.

Desde el punto de vista científico es esencial distinguir entre:
CBD puro (aislado)
- No psicoactivo
- Efectos analgésicos débiles o inconsistentes en estudios humanos con monoterapia
- Efectividad limitada en dosis altas (p. ej., ≥300–600 mg/día)
CBD en combinación con THC (p. ej., Nabiximols/Sativex®)
- El THC es principalmente analgésico (agonismo CB1)
- El CBD actúa modulando (p. ej., sobre efectos secundarios del THC) y tiene efecto antiinflamatorio
- Clínicamente efectivo en dolores neuropáticos o asociados a tumores (p. ej., EM, cáncer)
Influencia sobre el sistema endocannabinoide (ECS)
El sistema endocannabinoide humano regula la percepción del dolor, las reacciones inflamatorias y la transmisión neuronal de estímulos. El CBD interactúa indirectamente con los receptores CB1 y CB2:
- Receptores CB1 se localizan principalmente en el sistema nervioso central y están involucrados en el procesamiento del dolor.
- Receptores CB2 se encuentran principalmente en células inmunitarias y modulan la inflamación.
El CBD no se une directamente a estos receptores, pero influye en su actividad, por ejemplo inhibiendo la enzima FAAH (hidrolasa de amida de ácido graso), que descompone el cannabinoide endógeno anandamida. Niveles más altos de anandamida conducen a una reducción de la percepción del dolor.
Acción antiinflamatoria como alivio indirecto del dolor
El dolor crónico, por ejemplo en artritis o fibromialgia, suele ser inflamatorio. El CBD inhibe los procesos inflamatorios mediante:
- Reducción de citocinas proinflamatorias como TNF-α o IL-6
- Influencia sobre NF-κB, un factor de transcripción central para las reacciones inflamatorias
- Modulación del receptor TRPV1 (también conocido como receptor de vaniloide), que está involucrado en señales nociceptivas (dolorosas)
Efectos neuromoduladores en el dolor crónico
El CBD actúa sobre varios receptores no cannabinoides, entre ellos:
- Receptores TRPV1, que detectan estímulos de dolor, temperatura e inflamación
- Receptores 5-HT1A, que forman parte del sistema serotoninérgico y tienen un efecto modulador del dolor
- Receptores GPR55, que juegan un papel en la transmisión de señales de dolor
Estas interacciones pueden atenuar la transmisión neuronal de impulsos dolorosos y contribuir a la modulación a largo plazo del dolor, especialmente en dolores neuropáticos.
Componente psicológico del dolor crónico
El dolor crónico suele estar asociado a cargas psicológicas como estrés, ansiedad o trastornos del sueño. El CBD puede contribuir indirectamente a mejorar la percepción del dolor gracias a sus propiedades ansiolíticas y promotoras del sueño, estabilizando el bienestar general.
¿Qué tipos de dolores se pueden aliviar con CBD?
El cannabidiol (CBD) muestra un amplio potencial terapéutico en el tratamiento del dolor, especialmente en dolores crónicos, inflamatorios y neuropáticos. La eficacia varía según el tipo de dolor, intensidad, sensibilidad individual y la dosificación y forma de CBD elegidas.
Dolores crónicos
El CBD ha podido aliviar dolores crónicos de diversas causas. Los principales enfoques son:
- Artritis y reuma: Aquí, las moléculas de CBD inhiben mediadores inflamatorios como TNF-α e IL-1β, lo que conduce a un alivio del dolor.
- Fibromialgia: Pacientes con dolores musculares generalizados reportan mejorías con CBD, entre otras cosas, por su acción sobre el sistema serotoninérgico.
- Dolores de espalda y musculares: El CBD puede reducir la tensión muscular local y la inflamación, ya sea administrado oralmente o de forma tópica.
Antecedentes científicos: En un estudio observacional con más de 2.700 participantes, el 62 % reportó una reducción significativa del dolor crónico gracias al CBD (Corroon et al., 2018).
Dolores neuropáticos
Estos surgen por daño o disfunción de fibras nerviosas y se consideran especialmente difíciles de tratar. El CBD puede actuar aquí mediante:
- Modulación de Receptores TRPV1 y GPR55
- Aumento del endocannabinoide Anandamida
- Inhibición de la hiperexcitación glutamatérgica
…pueden producir un alivio notable. Los cuadros clínicos típicos son:
- Neuropatía diabética
- Esclerosis múltiple (EM)
- Dolores nerviosos postoperatorios
- Dolores fantasma
Ejemplo de estudio: Un estudio clínico con un preparado combinado de THC/CBD (Nabiximols) en pacientes con EM mostró mejoras significativas en dolores neuropáticos (Notcutt et al., 2012).
Dolores causados por inflamación
El CBD ejerce efectos antiinflamatorios al influir en citocinas, quimiocinas y vías de señalización intracelular. Por eso es potencialmente eficaz en:
- Enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa (EII)
- Artritis psoriásica
- Dolores crónicos de heridas

El CBD no solo actúa como analgésico, sino que también puede atenuar el proceso inflamatorio subyacente.
Molestias menstruales y sequedad vaginal
El CBD puede aliviar los dolores menstruales (dismenorrea) mediante mecanismos antiespasmódicos y antiinflamatorios. Las mujeres también reportan mejoras en dolores asociados al síndrome premenstrual en abdomen, espalda y pecho. Los supositorios CANNEFF son productos médicos usados para dolores y molestias en la zona íntima.
Cefaleas y migraña
La evidencia es limitada, pero algunos estudios muestran que el CBD, mediante la modulación de receptores de serotonina (5-HT1A) y la inhibición de procesos neuroinflamatorios, en:
- Cefaleas tensionales
- Migraña
- Cefaleas en racimos
puede actuar como apoyo – frecuentemente en combinación con THC.
Dolores en pacientes con cáncer
En cuidados paliativos, el CBD se usa para aliviar dolores tumorales, neuropatía inducida por quimioterapia y dolores óseos. En combinación con THC, el efecto puede potenciarse.
Nota: El CBD no reemplaza la terapia clásica para el dolor, pero puede complementarla de forma útil – especialmente en casos de resistencia terapéutica o como medida acompañante.
¿Es el CBD una alternativa a los analgésicos?
El cannabidiol (CBD) se discute cada vez más como posible alternativa o complemento a los analgésicos clásicos. Sin embargo, si el CBD una verdadera alternativa a analgésicos como AINE (antiinflamatorios no esteroideos), paracetamol u opioides depende de varios factores – especialmente del tipo de dolor, la gravedad de los síntomas y la respuesta individual.
¿CBD como terapia complementaria o alternativa para el dolor?
El CBD no actúa mediante los mecanismos clásicos de alivio del dolor como la inhibición de COX (AINE) o receptores opioides. En cambio, modula:
- el sistema endocannabinoide (p. ej., mediante la inhibición de la degradación de anandamida),
- vías inflamatorias (p. ej., a través de TNF-α, IL-6),
- procesamiento neurológico del dolor (p. ej., a través de receptores TRPV1, 5-HT1A y GPR55).
Conclusión: CBD no reemplaza los analgésicos clásicos en situaciones agudas (p. ej., tras cirugías o lesiones graves) no, sin embargo puede una adición efectiva en dolores crónicos o inflamatorio-neuropáticos representar.
Estado de la investigación científica sobre la eficacia del CBD en comparación con analgésicos
Dolor crónico
Un metaanálisis (Häuser et al., 2018) mostró que los preparados que contienen CBD – a menudo en combinación con THC – presentan efectos moderados en dolores crónicos, especialmente en:
- dolores neuropáticos
- dolores asociados a la esclerosis múltiple
- enfermedades reumáticas
Este efecto fue comparable en muchos casos al de los AINE clásicos, aunque con un perfil de efectos secundarios más favorable.
CBD vs. opioides
En dolores intensos (p. ej., dolor por cáncer) el CBD esno suficientemente eficaz, pero puede:
- la reducir la dosis necesaria de opioides («efecto ahorrador de opioides»),
- Mitigar efectos secundarios como náuseas o estreñimiento,
- procesos que fomentan la tolerancia se ralentizan.
Un estudio de Abrams et al. (2011) sugiere que pacientes con dolor crónico bajo medicación con opioides obtienen con extractos de cannabis con CBD una alivio del dolor potenciado sin aumento de la dosis de opioides experimentado.
Comparación: CBD y analgésicos clásicos
|
Clase de principio activo |
Mecanismo de acción |
Ventaja del CBD |
Limitaciones del CBD |
|
AINE (p. ej., ibuprofeno) |
Inhibición de enzimas COX, efecto antiinflamatorio |
Efecto más suave en el estómago, sin riesgo de sangrado |
Inicio de acción lento, menos efectivo en inflamaciones fuertes |
|
Paracetamol |
Desconocido, analgésico central |
Menor riesgo de carga hepática |
Efecto más débil en dolores fuertes |
|
Opioides |
Activación de receptores opioides |
Sin riesgo de dependencia, sin depresión respiratoria |
No suficiente para dolores agudos fuertes |
Seguridad y tolerabilidad
Una gran ventaja del CBD radica en la alta tolerabilidad y el perfil de efectos secundarios bajo:
- sin efecto sedante en dosis normales
- sin desarrollo de dependencia
- prácticamente sin efectos gastrointestinales secundarios
- posibles efectos secundarios: sequedad bucal, fatiga, interacciones con medicamentos (especialmente a través de enzimas CYP450)
Consenso médico actual
El CBD no es una alternativa completa a los analgésicos clásicos en la medicina aguda, pero puede en la terapia del dolor a largo plazo – especialmente en dolores crónicos, inflamatorios y neuropáticos – un complemento eficaz y mejor tolerado representar. La supervisión médica y el ajuste individual de la dosis son esenciales.
Actualmente, el CBD se está no recomendado como sustituto completo de los analgésicos, pero como medida complementaria en el dolor crónico cada vez más valorado – especialmente en pacientes que:
- toleran mal los analgésicos clásicos,
- sufren efectos secundarios,
- buscan terapias multimodales (p. ej., en fibromialgia o endometriosis).
¿Qué tan rápido comienza el efecto analgésico del CBD?
La velocidad con la que el CBD produce un efecto analgésico depende en gran medida de Forma de administración, el metabolismo individual, el Tipo de dolor (agudo vs. crónico) así como el Dosis a diferencia de los analgésicos clásicos como ibuprofeno o paracetamol, el CBD actúa no inmediato y no igual de fuerte en todos – sus efectos a menudo se desarrollan gradualmente y son especialmente en el contexto de una ingesta regular perceptible.
Influencia de la forma de administración en el inicio del efecto
|
Forma de administración |
Inicio de acción |
Observación |
|
Sublingual (aceite, gotas) |
aprox. 15–45 minutos |
Inicio de acción más rápido al evitar el tracto gastrointestinal |
|
Oral (cápsulas, comestibles) |
aprox. 45–120 minutos |
Efecto retardado debido al efecto de primer paso en el hígado |
|
Inhalativo (vape, flores) |
aprox. 1–5 minutos |
Efecto muy rápido, pero no recomendado médicamente (¡pulmón!) |
|
Tópico (ungüentos, cremas) |
15–60 minutos (local) |
Actúa localmente sobre áreas inflamadas o doloridas de piel y músculos |
|
Rectal (supositorios) |
10–30 minutos |
Absorción rápida y uniforme, buena biodisponibilidad |
Dolores agudos vs. crónicos
- En dolores agudos (p. ej., lesiones, dolores de cabeza) el efecto es generalmente más débil y retardado. Los estudios muestran que aquí el CBD a menudo no puede competir con la rápida eficacia de los analgésicos clásicos.
- En dolores crónicos (p. ej., artritis, neuropatía) el CBD despliega su efecto se desarrolla lentamente durante días o semanas, ya que antiinflamatorio, neuroprotector y regulador del sistema endocannabinoide funciona.
Ejemplo: En enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis reumatoide, en estudios clínicos se observó una mejora notable del dolor después de 2–4 semanas de ingesta regular detectado (Blake et al., 2006).
Influencia de la dosis y bioquímica individual
- La individual masa corporal, enzimas hepáticas, distribución de receptores CB1 y CB2 así como factores genéticos influyen en el inicio del efecto.
- Dosis demasiado bajas pueden inicialmente ineficaz ser, por lo que un “Enfoque de titulaciónse recomienda “(comenzar bajo, aumentar lentamente)”.
- El Nivel de efecto en sangre se estabiliza con la ingesta regular sea más estable, lo que hace que el efecto se intensifica y aparece antes.
Percepción subjetiva del dolor
El CBD también influye en factores psicológicos como Estrés, calidad del sueño y estado de ánimo, lo que indirectamente puede mejorar la percepción del dolor. Los afectados perciben el alivio así no siempre se percibe conscientemente de inmediato, sino que se experimenta como alivio gradual.

¿Qué formas de administración de CBD son adecuadas para el dolor?
La la forma de administración más adecuada de CBD para el dolor depende en gran medida de Tipo de dolor, lugar de las molestias y objetivo terapéutico desde:
- Gotas sublinguales y Cápsulas son ideales para dolores sistémicos y crónicos.
- Preparados tópicos actúan de forma localizada y específica en dolores musculares o articulares.
- Supositorios son especialmente adecuados para dolores pélvicos y molestias ginecológicas, dolores durante el sexo, así como enfermedades y dolores en el ano y recto (fisuras anales, hemorroides, trombosis venosas anales, etc.).
- Inhalación debería usarse solo en casos excepcionales.
Es razonable un intento terapéutico individual con supervisión médica para determinar la forma óptima de aplicación.
¿Qué estudios demuestran la eficacia del CBD contra el dolor?
La evidencia muestra que CBD – solo o en combinación con THC – en diversos tipos de dolor como dolores crónicos, neuropáticos, inflamatorios e incluso asociados a tumores puede tener un efecto clínicamente relevante, pero también puede no tenerlo. Especialmente en dolores crónicos con componente inflamatorio o nervioso los datos son sólidos. El dolor agudo está menos estudiado hasta ahora.
|
Estudio / Autor |
Tipo de dolor |
Dosis de CBD |
Resultados |
|
Osteoartritis de mano y artritis psoriásica |
20–30 mg/día |
No se observó reducción significativa del dolor en comparación con placebo |
|
|
Diversos tipos de dolor |
40–300 mg/día |
Mejora de los síntomas de dolor y calidad de vida, sin relación dosis-respuesta establecida |
|
|
Dolores crónicos |
Inicio con 5 mg de CBD 2× al día, aumento de 10 mg cada 2–3 días hasta un máximo de 40 mg/día; si es necesario, complemento con THC |
Se recomienda ajuste individual de la dosis para lograr un efecto óptimo |
|
|
Osteoartritis crónica de rodilla |
Titulación hasta 600 mg/día |
No se observó alivio significativo del dolor en comparación con placebo |
|
|
Dolores neuropáticos crónicos |
Diferentes dosis de THC/CBD |
Indicios de alivio del dolor en algunos pacientes, pero con posibles efectos secundarios |
|
|
Dependencia de cannabis |
400 mg/día |
Reducción significativa del consumo de cannabis |
|
|
Diversas indicaciones |
<1–50 mg/kg/día |
Efectos positivos en el 66% de los estudios; se requiere más investigación |
|
|
Dolores neuropáticos crónicos |
Diferentes dosis de THC/CBD |
Evidencia moderada para alivio del dolor; efectos secundarios frecuentes |
¿Qué dosis de CBD es adecuada para el dolor?
Actualmente no existe una dosis confirmada que pueda tomarse como estándar para la medicación del dolor.
|
Estudio / Autor |
Tipo de dolor |
Forma de CBD |
Dosis de CBD |
Dosis de THC |
Diseño del estudio |
Resultados |
|
Dolores por cáncer |
Combinación CBD/THC (Nabiximoles) |
2,5 mg/pulverización |
2,7 mg/pulverización |
Estudio multicéntrico, doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo |
Reducción significativa del dolor en el grupo CBD/THC en comparación con placebo |
|
|
Artritis reumatoide |
Combinación CBD/THC (Nabiximoles) |
2,5 mg/pulverización |
2,7 mg/pulverización |
Estudio aleatorizado, controlado con placebo |
Mejora significativa del dolor y la calidad del sueño en el grupo CBD/THC |
|
|
Dolores crónicos |
Combinación CBD/THC (Nabiximoles) |
Titulación individual, promedio de 6–8 pulverizaciones/día |
Titulación individual, promedio de 6–8 pulverizaciones/día |
Estudio observacional |
Reducción del dolor y mejora de la calidad de vida en la mayoría de los pacientes |
|
|
Dolores neuropáticos periféricos |
Combinación CBD/THC (Nabiximoles) |
Hasta 12 pulverizaciones/día |
Hasta 12 pulverizaciones/día |
Estudio aleatorizado, controlado con placebo |
Reducción significativa del dolor en el grupo CBD/THC en comparación con placebo |
|
|
Diversos síndromes de dolor crónico |
Combinación CBD/THC (Nabiximoles) |
Titulación individual, promedio de 8 pulverizaciones/día |
Titulación individual, promedio de 8 pulverizaciones/día |
Estudio abierto, no controlado |
Reducción del dolor y mejora del sueño en la mayoría de los pacientes |
La "dosis inicial" frecuentemente recomendada de 10–30 mg de CBD/día es no es un estándar médico basado en evidencia, sino proviene:
- de Estrategias de marketing de la industria,
- de restricciones legales para productos de CBD de venta libre (p. ej., suplementos alimenticios),
- y a menudo se promociona en en portales para legos o por influencers se difunden sin formación médica.
Tales recomendaciones transmiten una falsa seguridad, pero son no es médicamente relevante para pacientes con dolor real. Muchos pacientes prueban CBD en estas dosis bajas – sin efecto – y se rinden, aunque un efecto terapéuticamente significativo a 200–400 mg/día (y más) solo puede comenzar. Y eso los estudios reales muestran.
Algunos estudios, como el de Mücke et al. (2018), sugieren que una combinación de THC y CBD puede aliviar el dolor en ciertos pacientes, aunque con posibles efectos secundarios.

¿Existen efectos secundarios al tomar CBD para el dolor?
Sí, el cannabidiol (CBD) puede – a pesar de su buena tolerabilidad general – causar efectos secundarios, especialmente en dosis más altas, con uso a largo plazo o en Combinación con otros medicamentos. Los efectos secundarios son generalmente leve a moderado, pero no debe subestimarse, especialmente en la aplicación clínica en pacientes con dolor.
|
Efecto secundario |
Frecuencia (según estudios) |
Mecanismo / explicación |
|
Fatiga / sedación |
10–30 % |
Inhibición de la neurotransmisión excitatoria, especialmente a dosis altas |
|
Diarrea |
hasta 20 % |
Irritación de la pared intestinal, especialmente con formas orales de CBD |
|
Cambio en el apetito |
5–15 % |
El CBD puede actuar como supresor o estimulante del apetito – varía individualmente |
|
Cambio de peso |
Raro |
Mayormente indirecto por modulación del apetito |
|
Boca seca |
frecuente, leve |
Inhibición de receptores muscarínicos (efecto anticolinérgico) |
|
Mareos / aturdimiento |
5–10 % |
Reducción de la presión arterial o sedación central en personas sensibles |
|
Alteraciones en valores hepáticos (transaminasas) |
hasta 10 % a dosis altas (>300 mg/día) |
Modulación de CYP450 en el hígado, especialmente en combinación con p. ej. paracetamol o anticonvulsivos |
Interacciones con medicamentos (CYP450)
CBD inhibe varias isoenzimas del sistema del citocromo P450 (p. ej. CYP3A4, CYP2C19), lo que puede ralentizar el metabolismo de muchos medicamentos. Esto puede conducir a niveles elevados del principio activo y efectos secundarios – p. ej., en:
- Opioides (p. ej., morfina)
- Antidepresivos (p. ej., citalopram, sertralina)
- Antiepilépticos (p. ej., clobazam, valproato)
- AINE (p. ej., diclofenaco, ibuprofeno)
Resumen: beneficios y efectos secundarios en proporción
|
Aspecto |
CBD (solo) |
|
Efecto analgésico |
Inconsistente, posiblemente solo a dosis altas |
|
Tolerabilidad general |
Alto |
|
Riesgo de dependencia |
Ninguno |
|
Efecto psicoactivo |
Ninguna |
|
Efectos secundarios más comunes |
Fatiga, diarrea, sequedad bucal |
|
Crítico en**: |
Enfermedad hepática, medicación simultánea |
¿Qué dicen los testimonios sobre el CBD para el dolor?
Informes de experiencia sobre el uso de Cannabidiol (CBD) para el dolor provienen principalmente de encuestas, foros de pacientes, valoraciones en línea y estudios observacionales sin grupo de control. Aunque estos informes no proporcionan evidencia clínica en sentido estricto, proporcionan indicios importantes sobre Eficacia subjetiva, hábitos de uso, tolerabilidad y satisfacción del paciente – sobre todo en síndromes de dolor crónico. Los informes de experiencia muestran que muchos pacientes con dolor se benefician subjetivamente del CBD, especialmente en dolores crónicos, inflamatorios o asociados al estrés. Los comentarios positivos no solo se refieren al dolor, sino también al sueño y la estabilidad psicológica. Un una declaración terapéutica vinculante pero de ello puede no puede derivarse – para ello se requieren estudios controlados.
Conclusión
El cannabidiol (CBD) es no es un analgésico clásico en sentido farmacológico y muestra ningún efecto analgésico inmediato en dolores agudos. Sin embargo, presenta propiedades antiinflamatorias, inmunomoduladoras y ansiolíticas demostradas se manifiestan, lo que especialmente formas de dolor inflamatorio y asociadas al estrés pueden ser influenciados positivamente.
Además, los estudios muestran indicios de que el CBD en combinación con otras sustancias – especialmente opioides o cannabinoides que contienen THC – cuyo efecto analgésico puede potenciar (“efecto ahorrador de opioides”). Esta sinergia farmacodinámica puede permitir, reducir la dosificación de analgésicos convencionales, lo que a su vez conduce a Minimización de efectos secundarios y riesgos de dependencia contribuye.
En resumen: CBD es no es un analgésico primario, pero puede ser dentro de un contribuir como terapia complementaria para la reducción del dolor, especialmente en síndromes de dolor crónico inflamatorio o neuropático – siempre que la aplicación se realice controlado y basado en evidencia.
Fuentes
Devinsky, O., Cross, J. H., & Wright, S. (2017). Ensayo de cannabidiol para convulsiones resistentes a medicamentos en el síndrome de Dravet. The New England journal of medicine, 377(7), 699–700. https://doi.org/10.1056/NEJMc1708349
Iffland, K., & Grotenhermen, F. (2017). Actualización sobre la seguridad y efectos secundarios del cannabidiol: Una revisión de datos clínicos y estudios relevantes en animales. Investigación sobre cannabis y cannabinoides, 2(1), 139–154. https://doi.org/10.1089/can.2016.0034
Gaston, T. E., Bebin, E. M., Cutter, G. R., Liu, Y., Szaflarski, J. P., & Programa CBD de UAB (2017). Interacciones entre cannabidiol y medicamentos antiepilépticos comúnmente usados. Epilepsia, 58(9), 1586–1592. https://doi.org/10.1111/epi.13852
Russo E. B. (2008). Cannabinoides en el manejo del dolor difícil de tratar. Terapéutica y manejo clínico del riesgo, 4(1), 245–259. https://doi.org/10.2147/tcrm.s1928
Baron E. P. (2015). Revisión integral de la marihuana medicinal, cannabinoides e implicaciones terapéuticas en medicina y cefalea: Qué largo y extraño viaje ha sido…. Dolor de cabeza, 55(6), 885–916. https://doi.org/10.1111/head.12570
Fine, P. G., & Rosenfeld, M. J. (2013). El sistema endocannabinoide, cannabinoides y el dolor. Revista médica Rambam Maimónides, 4(4), e0022. https://doi.org/10.5041/RMMJ.10129
De Gregorio, D., McLaughlin, R. J., Posa, L., Ochoa-Sanchez, R., Enns, J., Lopez-Canul, M., Aboud, M., Maione, S., Comai, S., & Gobbi, G. (2019). El cannabidiol modula la transmisión serotoninérgica y revierte tanto la alodinia como el comportamiento ansioso en un modelo de dolor neuropático. Dolor, 160(1), 136–150. https://doi.org/10.1097/j.pain.0000000000001386
Pergolizzi, J. V., Jr, Lequang, J. A., Taylor, R., Jr, Raffa, R. B., Colucci, D., & Grupo de Investigación NEMA (2018). El papel de los cannabinoides en el control del dolor: lo bueno, lo malo y lo feo. Minerva anestesiológica, 84(8), 955–969. https://doi.org/10.23736/S0375-9393.18.12287-5
Notcutt, W., Price, M., Miller, R., Newport, S., Phillips, C., Simmons, S., & Sansom, C. (2004). Experiencias iniciales con extractos medicinales de cannabis para el dolor crónico: resultados de 34 estudios 'N de 1'. Anestesia, 59(5), 440–452. https://doi.org/10.1111/j.1365-2044.2004.03674.x
Abrams, D. I., Jay, C. A., Shade, S. B., Vizoso, H., Reda, H., Press, S., Kelly, M. E., Rowbotham, M. C., & Petersen, K. L. (2007). Cannabis en neuropatía sensorial dolorosa asociada al VIH: un ensayo aleatorizado controlado con placebo. Neurología, 68(7), 515–521. https://doi.org/10.1212/01.wnl.0000253187.66183.9c
Vučković, S., Srebro, D., Vujović, K. S., Vučetić, Č., & Prostran, M. (2018). Cannabinoides y dolor: nuevas perspectivas de moléculas antiguas. Fronteras en farmacología, 9, 1259. https://doi.org/10.3389/fphar.2018.01259
Millar, S. A., Stone, N. L., Yates, A. S., & O'Sullivan, S. E. (2018). Revisión sistemática sobre la farmacocinética del cannabidiol en humanos. Fronteras en farmacología, 9, 1365. https://doi.org/10.3389/fphar.2018.01365
Blake, D. R., Robson, P., Ho, M., Jubb, R. W., & McCabe, C. S. (2006). Evaluación preliminar de la eficacia, tolerabilidad y seguridad de un medicamento a base de cannabis (Sativex) en el tratamiento del dolor causado por artritis reumatoide. Reumatología (Oxford, Inglaterra), 45(1), 50–52. https://doi.org/10.1093/rheumatology/kei183
Zhornitsky, S., & Potvin, S. (2012). Cannabidiol en humanos: la búsqueda de objetivos terapéuticos. Productos farmacéuticos (Basilea, Suiza), 5(5), 529–552. https://doi.org/10.3390/ph5050529
Ueberall, M. A., Essner, U., & Mueller-Schwefe, G. H. (2019). Efectividad y tolerabilidad del spray oromucosal THC:CBD como medida complementaria en pacientes con dolor crónico severo: análisis de datos abiertos de 12 semanas del mundo real proporcionados por el Registro Electrónico Alemán de Dolor. Revista de investigación del dolor, 12, 1577–1604. https://doi.org/10.2147/JPR.S192174
Heineman, J. T., Forster, G. L., Stephens, K. L., Cottler, P. S., Timko, M. P., & DeGeorge, B. R., Jr (2022). Un ensayo controlado aleatorizado de cannabidiol tópico para el tratamiento de la artritis basal de la articulación del pulgar. El diario de cirugía de la mano, 47(7), 611–620. https://doi.org/10.1016/j.jhsa.2022.03.002
Polidoro, D., Temmerman, R., Devreese, M., Charalambous, M., Ham, L. V., Cornelis, I., Broeckx, B. J. G., Mandigers, P. J. J., Fischer, A., Storch, J., & Bhatti, S. F. M. (2022). Farmacocinética del cannabidiol tras administración intranasal, intrarrectal y oral en perros sanos. Fronteras en ciencia veterinaria, 9, 899940. https://doi.org/10.3389/fvets.2022.899940
Schmiedhofer, P., Vogel, F. D., Koniuszewski, F., & Ernst, M. (2022). Receptores Cys-loop en cannabinoides: ¿Todos altos? Fronteras en fisiología, 13, 1044575. https://doi.org/10.3389/fphys.2022.1044575
Serpell, M., Ratcliffe, S., Hovorka, J., Schofield, M., Taylor, L., Lauder, H., & Ehler, E. (2014). Estudio doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo y de grupos paralelos del spray THC/CBD en el tratamiento del dolor neuropático periférico. European journal of pain (London, England), 18(7), 999–1012. https://doi.org/10.1002/j.1532-2149.2013.00445.x
Johnson, J. R., Burnell-Nugent, M., Lossignol, D., Ganae-Motan, E. D., Potts, R., & Fallon, M. T. (2010). Estudio multicéntrico, doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo y de grupos paralelos sobre la eficacia, seguridad y tolerabilidad del extracto THC:CBD y del extracto THC en pacientes con dolor intratable relacionado con cáncer. Journal of pain and symptom management, 39(2), 167–179. https://doi.org/10.1016/j.jpainsymman.2009.06.008
Freeman, T. P., Hindocha, C., Baio, G., Shaban, N. D. C., Thomas, E. M., Astbury, D., Freeman, A. M., Lees, R., Craft, S., Morrison, P. D., Bloomfield, M. A. P., O'Ryan, D., Kinghorn, J., Morgan, C. J. A., Mofeez, A., & Curran, H. V. (2020). Cannabidiol para el tratamiento del trastorno por consumo de cannabis: un ensayo fase 2a, doble ciego, controlado con placebo, aleatorizado y adaptativo bayesiano. The lancet. Psychiatry, 7(10), 865–874. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(20)30290-X
Mücke, M., Phillips, T., Radbruch, L., Petzke, F., & Häuser, W. (2018). Medicamentos a base de cannabis para el dolor neuropático crónico en adultos. The Cochrane database of systematic reviews, 3(3), CD012182. https://doi.org/10.1002/14651858.CD012182.pub2
Pramhas, S., Thalhammer, T., Terner, S., Pickelsberger, D., Gleiss, A., Sator, S., & Kress, H. G. (2023). Cannabidiol oral (CBD) como complemento al paracetamol para la osteoartritis crónica dolorosa de rodilla: un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. The Lancet regional health. Europe, 35, 100777. https://doi.org/10.1016/j.lanepe.2023.100777
Bhaskar, A., Bell, A., Boivin, M., Briques, W., Brown, M., Clarke, H., Cyr, C., Eisenberg, E., de Oliveira Silva, R. F., Frohlich, E., Georgius, P., Hogg, M., Horsted, T. I., MacCallum, C. A., Müller-Vahl, K. R., O'Connell, C., Sealey, R., Seibolt, M., Sihota, A., Smith, B. K., … Moulin, D. E. (2021). Recomendaciones consensuadas sobre dosificación y administración de cannabis medicinal para tratar el dolor crónico: resultados de un proceso Delphi modificado. Journal of cannabis research, 3(1), 22. https://doi.org/10.1186/s42238-021-00073-1
Vela, J., Dreyer, L., Petersen, K. K., Arendt-Nielsen, L., Duch, K. S., & Kristensen, S. (2022). Tratamiento con cannabidiol en osteoartritis de mano y artritis psoriásica: un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Dolor, 163(6), 1206–1214. https://doi.org/10.1097/j.pain.0000000000002466
Gulbransen, G., Xu, W., & Arroll, B. (2020). Prescripción de cannabidiol en la práctica clínica: una auditoría de los primeros 400 pacientes en Nueva Zelanda. BJGP open, 4(1), bjgpopen20X101010. https://doi.org/10.3399/bjgpopen20X101010
Dahlgren, Mary & Smith, Rosemary & Kosereisoglu, Deniz & Sagar, Kelly & Lambros, Ashley & El-Abboud, Celine & Gruber, Staci. (2024). Un estudio cuasi-experimental basado en encuestas que evalúa un supositorio con alto contenido de cannabidiol para el dolor y malestar relacionados con la menstruación. npj Women's Health. 2. 10.1038/s44294-024-00032-0.https://www.nature.com/articles/s44294-024-00032-0
Quellenverzeichnis anzeigen